Juan Moreira
Juan Moreira ¿Quién habÃa sacado a Moreira de su éxtasis paternal, haciéndole volverse amenazador hacia el camino y sacando un trabuco que amartilló rápidamente? Eran los ladridos desesperados que lanzaba el Cacique, previniendo un nuevo peligro, y que se sentÃan allà donde el gaucho dejara emboscado su caballo.
Moreira llegó en dos saltos a donde estaba su caballo y vio a dos cuadras de distancia una partida de plaza que venÃa al gran galope, sin duda para apresar al overo bayo, lo que importaba cortar al paisano la retirada y quitarle aquel poderoso elemento que lo hacÃa tan temible.
Sin duda el Cacique habÃa dado mucho antes la voz de alarma, que no habÃa sentido Moreira, extasiado en la contemplación de su hijito.
Al ver aparecer al gaucho en aquella actitud amenazadora, la partida se contuvo y avanzó al tranco tomando mil precauciones, pues entonces ya no se trataba de prender a Moreira, sino de matarlo de la mejor manera que se pudiera.
El mayoral de la galera aprovechó entonces aquella protección inesperada, y se alejó de allà con toda la velocidad que le permitÃan sus flaquÃsimos mancarrones.