Juan Moreira
Juan Moreira Después de una nueva rejunta de matreros y gauchos sin papeleta, como se le había comisionado, el coronel Garmendia regresó a Buenos Aires y Moreira volvió a caer a Navarro.
El gobernador don Mariano Acosta empezó a recibir nuevas denuncias de los «horribles asesinatos» que se atribuían a Moreira, entre los que figuraba un crimen de que entonces se ocupó mucho la prensa.
Era éste el de un panadero degollado por Moreira en el camino carretero, por robarle un peso de pan.
Sin embargo, he aquí cómo ocurrió aquel hecho, del que tenemos hasta el más minucioso detalle, y que, lejos denigrar, enaltece a Moreira.
Aquel desgraciado repartidor de pan había sido asaltado por un gaucho malo, en su propio carrito, gaucho que está en la Penitenciaría condenado a veinte años de presidio y cuya vida figurará pronto en la colección de «Dramas Policiales» que publicaremos.
El gaucho había asaltado en pleno camino al repartidor de pan, que era un joven italiano, con el ánimo de robarle el dinero que llevaba encima.
Para terminar su robo con toda tranquilidad y sin la menor oposición, aquel bandido feroz había dado de puñaladas al joven, degollándolo en seguida.
Concluida esta operación, se había puesto a registrar los bolsillos del cadáver aún caliente, aliviándolo de la carga de unos trescientos pesos más o menos.