Juan Moreira

Juan Moreira

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Moreira salió por fin al patio, nombre que dan los paisanos al pedazo de suelo sin verde que está delante del rancho.

Fue hasta el palenque y sacó el apero del caballo, colocando las piezas en el suelo, de manera de poder ensillar de un solo golpe; pidió un poco de alfa, que dio al caballo, y se tendió sobre el recado, boca abajo, con la barba apoyada sobre los brazos, que, doblados en sentido contrario, venían a proporcionarle una especie de almohada.

Así permaneció toda la noche, inmóvil, sumido en su pensamiento y con la mirada hundida en el horizonte.

Entonces se agolparon a su memoria las últimas injusticias que se habían cometido con él, los ultrajes del juez de paz, los golpes que le diera el teniente alcalde cuando estaba en el cepo de cabeza, y entonces se pintó en su semblante todo el odio que afluía a su corazón ardiente y que inconscientemente le hacía oprimir el puño de la daga.

Pensaba en Vicenta, pensaba en su hijo, que tal vez fuesen las víctimas inofensivas de su acción, y de sus ojos caían silenciosas las lágrimas, que iban a perderse entre la seda de su barba, después de haber resbalado por la fiebre de sus mejillas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker