Juan Moreira

Juan Moreira

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La puerta se había abierto cediendo a un vigoroso puntapié, y en el umbral, altiva e insolente, había aparecido la lívida figura de Moreira.

Sus negras pupilas lanzaban rayos, iluminados por el coraje que a ellas afluía del corazón; su cuello estaba erguido con una soberbia infinita; sobre su vigoroso brazo izquierdo se veía recogida la manta de vicuña y en su diestra brillaba como un fulgor siniestro su daga, su terrible daga de combate, que más tarde debía ser el terror de aquellas comarcas.

Moreira dominó la escena por completo, con una actitud resuelta, y dirigiendo la temblorosa palabra al teniente alcalde, habló así:

—Quien va a matar de esta hecha, y a matar como matan los hombres, soy yo, don Francisco, que lo vengo a pelear, para tener el gusto de levantarlo en la punta de mi daga, como quien mata a un perro.

Don Francisco era bravo, conservaba su fama de tal, y acostumbrado a que nadie se le resistiera, desde que era justicia, se sintió templado ante las amenazas del gaucho, y sacando su revólver hizo un disparo sobre Moreira, disparo desgraciado que no logró dar en el blanco.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker