Las Minas del Rey salomón
Las Minas del Rey salomón —Blancos, tiéntame la idea de mataros. Gagaula ha pronunciado frases muy extrañas. ¿Qué decÃs a esto?
Solté una carcajada.
—Ten cuidado ¡oh Rey! que nosotros no somos fáciles de matar. Tú has visto la suerte del buey ¿quieres acaso tener igual fin?
—No es prudente amenazar a un Rey —dijo frunciendo el ceño.
—No amenazamos, decimos la verdad. Trata ¡oh Rey! de matarnos y asà lo verás.
El gigantesco Monarca, se llevó la mano a la frente y, después de una corta pausa nos despidió.
—Idos en paz. Esta noche es la gran danza. Vosotros la veréis. No temáis vaya a tenderos un lazo. Mañana decidiré.
—Como quieras, ¡oh Rey! —le contesté con afectada indiferencia, y levantándonos regresamos a nuestro kraal, acompañado por Infadús.