Tan poca vida
Tan poca vida Jude salió de la galerÃa sin mirar atrás, dejando a JB congelado en medio de su éxito. Esa noche, Willem lo encontró en el apartamento, sentado en el suelo del baño con la mirada perdida y los ojos húmedos.
—No puedo más —susurró Jude, casi inaudible. Willem se arrodilló frente a él, sus manos temblando. —Entonces deja que te ayude. Por favor. —No hay nada que puedas hacer, Willem.
Mientras tanto, Malcolm lidiaba con un dilema en su vida personal. Una relación amorosa que habÃa comenzado a iluminar sus dÃas de repente se tornó frágil, tambaleándose bajo el peso de sus inseguridades y la presión de su familia. Durante una cena con sus padres, su madre lanzó un comentario que lo dejó paralizado: —No puedes construir una familia si ni siquiera sabes quién eres.
Las palabras lo siguieron durante semanas, un eco constante en su mente. ¿SabÃa realmente quién era? ¿Qué querÃa? Sus amigos parecÃan igual de perdidos, cada uno atrapado en su propio laberinto.