Tess de D'Urberville

Tess de D'Urberville

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Fue aquello una lástima por muchos conceptos. No bien oyó la reina morena las finas notas de la risa de Tess, que por su sobriedad resaltaba entre las demás, cuando un latente sentimiento de rivalidad se encendió en ella hasta adquirir proporciones de locura. Se puso en pie de un salto y fue a plantarse delante del blanco de sus odios.

—¿Cómo tienes valor para reírte, so desvergonzada? —gritó.

—No he podido contenerme… Como todos se reían… —se disculpó Tess, sin poder aguantar la risa todavía.

—Pero ¿es que tú te crees que eres más que nadie por ser ahora su favorita? Pues aguarde usted un poco, señorita, aguarde usted un poco… Que con dos como tú no tengo yo más que para hacer boca… Anda, valiente. Ven acá, que aquí me tienes.

Y con el consiguiente horror por parte de Tess, la reina morena procedió a desabrocharse el corpiño —lo que no le venía mal, dado el estado en que se encontraba la prenda— hasta dejar al desnudo el cuello, los hombros y los brazos, a la luz de la luna, bajo la cual se mostraban luminosos y bellos, como una creación de Praxíteles[34], dotada de todas las irreprochables exuberancias de una garrida aldeana. Y apretando luego los puños, se dispuso al ataque.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker