Tess de D'Urberville
Tess de D'Urberville Sólo en un punto habÃa tomado Tess una resolución firmÃsima: se habÃa jurado a sà misma no hacerse más castillos en el aire con los d’Urberville en su nueva existencia. SerÃa la moza de la vaquerÃa y nada más, y su madre, enterada de este propósito de su hija, advirtió tan claramente su entereza para llevarlo a cabo que no volvió a hacerle la menor alusión acerca de su caballeresca prosapia.