Tess de D'Urberville
Tess de D'Urberville Pasó sin detenerse Tess por Stourcastle, y siguió hasta el cruce de dos carreteras, donde tenía que esperar un carro para continuar hacia el suroeste, ya que el ferrocarril que rodeaba aquella región, todavía no la atravesaba.
Pero mientras Tess estaba esperando llegó un labrador con un carro de ballestas, que llevaba aproximadamente la misma dirección que la joven. Aunque le era desconocido aquel hombre, aceptó su invitación para sentarse junto a él, sin pararse a pensar en que el motivo de aquella deferencia no era otro que la hermosura de sus facciones. El labriego iba a Weatherbury y Tess podía acompañarle hasta dicho punto y hacer luego a pie el resto del camino, sin tener que tomar la diligencia que pasaba por Casterbridge.
No se detuvo en Weatherbury, después de aquella tan larga jornada, más que lo indispensable para hacer a mediodía una frugal comida en cierta casa que le recomendó el labriego. Luego siguió desde allí a pie, con la cesta en la mano, hasta la meseta del alto bosque que separa este distrito de las bajas praderas del otro valle, donde estaba la lechería, meta de su peregrinación.