Tess de D'Urberville

Tess de D'Urberville

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Se volvió con propósito de bajar, pero, perplejo, al ir a fijar los ojos otra vez en la puerta hubo de posarlos en una de aquellas señoras d’Urberville, cuyo retrato caía precisamente a la entrada de la estancia que ocupaba Tess. A la luz de la bujía resultaba el tal retrato más que repulsivo. Siniestros designios se traslucían en las facciones de aquella dama, un enconado anhelo de vengarse del otro sexo, o, por lo menos, tal le parecía a Ángel. El corpiño del retrato, cortado a la moda Carolina, tenía el escote bajo, según él se lo arreglara a Tess para que luciera el collar, y otra vez hubo de asaltarle la idea de que ambas mujeres se parecían.

Permaneció tranquilo y sereno, pero la compresión de su boca denotaba el fuerte imperio con que se dominaba y su rostro mostraba todavía aquella terrible expresión apática que tomara al escuchar la fatal revelación. Era aquélla la cara de un hombre que ya no era esclavo de la pasión[105], sin vislumbrar la menor ventaja en su emancipación. Él recapacitaba únicamente sobre las torturantes contingencias de la experiencia humana y lo inesperadamente que sobrevenían los acontecimientos. Mientras la hubo adorado, es decir, hasta hacía una hora, nada había para él tan puro, dulce y virginal como Tess, pero, en un momento, «¡Poco menos, y a mundos de distancia[106]!».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker