Tess de D'Urberville

Tess de D'Urberville

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Ángel ya se volvía, pero recordando aquella otra carta tan cariñosa de Tess, replicó con vehemencia:

—Pues yo estoy seguro de que desea que yo vaya a buscarla. ¡Conozco a su hija mejor que usted!

—Muy posible es que así sea, porque lo que es yo nunca la he podido entender.

—Hágame el favor de decirme sus señas. Señora, ¡tenga compasión de un hombre que está solo y destrozado!

La madre de Tess volvió a restregarse verticalmente la mejilla con la mano, y al ver lo que sufría Ángel, le dijo por fin con voz débil:

—Tess está en Sandbourne.

—¿Dónde exactamente? Porque creo que ese pueblo está hoy hecho una gran ciudad.

—Yo no sé más sino lo que le he dicho… Sandbourne. Nunca he puesto allí los pies.

Convencido Ángel de que Joan hablaba verdad, renunció a seguir molestándola con sus preguntas.

—¿Puedo servirla en algo? —le dijo dulcemente.

—Muchas gracias, señor —le respondió ella—, pero tenemos más de cuanto pudiéramos apetecer.

Ángel se despidió sin entrar en la casa. A cinco kilómetros de allí había una estación ferroviaria, y Ángel, pagando antes el coche, se dirigió a pie a ella. Poco después partía en el tren de Sandbourne.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker