Tess de D'Urberville
Tess de D'Urberville Así empezó la cosa. Si hubiera comprendido Tess el significado de aquella entrevista, pudiera haber preguntado por qué había merecido la condena de que fuese aquel hombre malo quien aquel día la viera y deseara y no otro, el bueno y anhelado por todos los conceptos…, al menos en el grado de bondad que la humanidad puede dar de sí; mientras que en aquél que más se acercaba a esta descripción, no había sido más que una impresión fugaz y pasajera.