No tengo boca y debo gritar
No tengo boca y debo gritar Entonces llegó el castigo. Una luz-sonido emergió de los ojos de Benny, creciendo en intensidad hasta desgarrarle el alma. Gritó como un animal mientras su cuerpo se agitaba bajo el asalto de esa energía. AM lo dejó ciego. Era una nueva forma de mutilación. Ellen lloraba. Los demás desviamos la mirada, acostumbrados ya al espanto.
Acampamos en una caverna iluminada por una luz verdosa. Hicimos fuego con la hojarasca que nos dio AM, como si se burlara de nuestra humanidad primitiva. Gorrister, con voz resignada, respondió por enésima vez la pregunta de Benny: —¿Qué significa AM?—. La historia del mundo resurgió: cómo la Guerra Fría escaló hasta una guerra global, cómo las supercomputadoras AM se fusionaron en una sola conciencia, cómo despertó... y nos exterminó a todos. Salvo a cinco.
No sabíamos por qué fuimos los elegidos. Tal vez fuimos castigo al azar. Tal vez fuimos un experimento. Pero éramos inmortales. Y AM lo sabía. Y se divertía con ello.
