Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu En cambio, en el mundo ético sí veíamos una religión, a saber, la religión del mundo subterráneo; es la fe en la noche terrible y desconocida del destino, y en la Euménide del espíritu que ha partido; siendo aquélla la negatividad pura en forma de universalidad, y ésta, la misma negatividad en forma de singularidad. La esencia absoluta es, entonces, ciertamente, en esta última forma, el sí-mismo, y es algo presente, como no puede menos de serlo el sí-mismo; sólo que el sí-mismo Singular es esta sombra singular que tiene separada de sí a la universalidad que es el destino. Es, ciertamente, sombra, ésta de aquí cancelada, y por ende, es sí-mismo universal; pero aquel significado negativo no se ha mudado todavía en este significado positivo; y por eso, el sí-mismo cancelado sigue significando todavía, de manera inmediata, esta sombra particular y carente de esencia.—Pero el destino, sin el sí-mismo, sigue siendo la noche sin conciencia que no llega a la diferenciación dentro de ella ni a la claridad del saberse a sí mismo.