Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu Así, pues, en tanto que, dentro de la religión, la determinación de la conciencia propiamente dicha del espíritu no tiene la forma del libre ser-otro, su existencia es diferente de su autoconciencia, y su efectividad propiamente dicha cae fuera de la religión; es, desde luego, un único espíritu de ambas, pero su conciencia no las abarca a las dos a la vez, y la religión aparece como una parte de la existencia y de las actividades y afanes, siendo otra parte la vida en su mundo efectivo. Ahora bien, sabemos que el espíritu en su mundo y el espíritu consciente de sí como espíritu, o el espíritu dentro de la religión, son lo mismo, con lo que la religión quedará completa y acabada si ambos llegan a ser uno igual al otro: no sólo que la realidad efectiva del espíritu quede englobada por la religión, sino, a la inversa, que él llegue a ser efectivamente, a sus propios ojos, como espíritu autoconsciente de sí como él, y objeto de su propia conciencia.—En la medida en que, dentro de la religión, el espíritu se representa ante sí mismo, es, ciertamente, conciencia, y la realidad efectiva que la religión encierra es la figura y el vestido de su representación. Pero, en esta representación, a la realidad efectiva no le ocurre su derecho perfecto, a saber, el de no ser solamente vestido, sino existencia libre y autónoma; a la inversa, por faltarle estar completa y acabada en ella misma, es una figura determinada que no alcanza aquello que debe presentar, a saber, el espíritu autoconsciente de sí. Para que la figura de éste lo expresara ella misma, tendría que no ser nada distinto de él, y él tendría que haberse aparecido o que ser efectivamente real tal como él es en su esencia. Sólo así se alcanzaría también lo que puede que parezca ser la exigencia de lo contrario, a saber, que el objeto de su conciencia tenga, a la vez, la forma de la realidad efectiva libre; pero sólo el espíritu que se es a sí objeto como espíritu absoluto se es a sí una realidad efectiva tan libre como para que él permanezca en ella consciente de sí.