FenomenologÃa del EspÃritu
FenomenologÃa del EspÃritu El espÃritu, representado primero como sustancia en el elemento del pensar puro, es, por ende, inmediatamente, la esencia eterna, simple e igual a sà misma, pero que no tiene este significado abstracto de la esencia, sino el significado del espÃritu absoluto. Mas el espÃritu es esto; no es significado, ni lo interior, sino ser lo realmente efectivo. Por eso, la esencia eterna simple serÃa espÃritu sólo según una palabra vacÃa, si se quedase en representación y expresión de la esencia eterna simple. Pero la esencia simple, por ser una abstracción, es, de hecho, lo negativo en sà mismo, y por cierto, la negatividad del pensar, o esta negatividad tal como ella es en la esencia en sÃ; es decir, es la diferencia absoluta de sÃ, o su puro llegar-a-ser-otro. En cuanto esencia, sólo es en sà o para nosotros; pero, siendo esta pureza justamente la abstracción o negatividad, la esencia es para sà misma, o el sÃ-mismo, el concepto.—Es, pues, objetual; y en tanto que la representación aprehende y enuncia como un acontecer la necesidad del concepto, recién enunciada, se dirá que la esencia eterna se engendra otro. Pero en este ser-otro ha retornado también, en la misma medida, inmediatamente dentro de sÃ; pues la diferencia es la diferencia en sÃ, es decir, de manera inmediata, es diferente sólo de sà misma, es, pues, la unidad que ha retornado dentro de sÃ.