El mejor infarto de mi vida
El mejor infarto de mi vida Y yo, sin saber si es verdad o si estoy exagerando, les digo que sí, que a los catalanes lo español les provoca una especie de embarazo o bochorno, como nos avergonzaría un hermano borracho que tiene nuestro mismo apellido y es más conocido en el barrio que nosotros mismos.
Y entonces mis amigos se miran, asienten como si hubieran entendido y me preguntan otra vez: «¿Pero el Barça-Madrid está a salvo, verdad?».
Yo les digo que sí, que el clásico no se toca.
Y ellos sonríen, y se tranquilizan, y sienten que el mundo seguirá siendo un buen lugar.