Los trabajos y los dÃas
Los trabajos y los dÃas En cuanto al once y el doce, ambos son excelentes, bien para esquilar las ovejas, o para segar deleitosa cosecha. Pero el doce es mucho mejor que el once: en este teje su tela suspendida en el aire la araña, cuando el dÃa es más largo, cuando la hormiga previsora acarrea su montón (281). Que en este dÃa disponga la mujer su telar y se aplique a la faena (282).
Al comenzar el mes, evita el dÃa trece para iniciar la sementera; mas, para plantar un árbol, es el mejor (283).
El sexto dÃa a mitad de mes es pernicioso para las plantas, mas, para engendrar varón es bueno; para una doncella, en cambio, no es favorable: ni para que nazca, ni para concertarle matrimonio (284).
Tampoco es el primer dÃa sexto (285) propicio a que nazca hembra; en cambio, para castrar cabritos y rebaños de ovejas, asà como para levantar el redil del ganado, es dÃa oportuno. Bueno es también para engendrar varón. Y le gusta el lenguaje mordaz, las mentiras y palabras arteras, los furtivos cuchicheos (286).
El octavo dÃa del mes, castrarás el berraco y el toro mugidor, y los mulos pacientes en el doce.