La Ilíada
La Ilíada 188 —¿Cómo puedo ir a la batalla? Los troyanos tienen mis armas, y mi madre no me permite entrar en combate hasta que con estos ojos la vea volver, pues aseguró que me traería una hermosa armadura fabricada por Hefesto. Entre tanto no sé de cuál guerrero podría vestir las armas, a no ser que tomase el escudo de Ayante Telamoníada; pero creo que éste se halla entre los combatientes delanteros y pelea con la lanza por el cadáver de Patroclo.
196 Contestóle la veloz Iris, de pies ligeros como el viento:
197 —Bien sabemos nosotros que aquéllos tienen tu magnífica armadura; pero muéstrate a los troyanos en la orilla del foso para que, temiéndote, cesen de pelear; los belicosos aqueos, que tan abatidos están, se reanimen, y la batalla tenga su tregua, aunque sea por breve tiempo.