La Odisea - versión resumida
La Odisea - versión resumida Intrigada por el descaro de los invitados, Atenea preguntó qué celebraban. Telémaco le explicó la cruda realidad: los nobles de las islas vecinas, como Duliquio, Same y Zacinto, asediaban a su madre exigiendo casarse con ella, y mientras Penélope no se atrevía a rechazarlos por completo ni a aceptar a ninguno, ellos arruinaban la casa día tras día. La diosa, indignada por los abusos, le aconsejó que tomara el control de la situación. Le instó a convocar una asamblea al amanecer para expulsar a los pretendientes y le ordenó preparar un barco con veinte remeros para viajar primero a Pilos y luego a Esparta en busca de noticias. Si descubría que Odiseo estaba muerto, debía regresar, construirle un túmulo y buscarle un nuevo esposo a su madre; pero si vivía, tendría que soportar aquel infierno un año más. Le recordó el coraje de Orestes y le exigió que dejara atrás las niñerías. Tras infundirle esta nueva audacia, Atenea desapareció volando como un pájaro, dejando a Telémaco estupefacto y con la certeza de que había estado hablando con una divinidad.
