La Odisea - versión resumida
La Odisea - versión resumida La tarde trajo consigo a una figura patética y grotesca: Arneo, apodado Iro, el mendigo oficial de Ítaca, famoso en toda la isla por su vientre insaciable y su cobardía. Al ver a un extraño ocupando su territorio en el umbral, Iro estalló en insultos, amenazando a Odiseo con arrastrarlo a la calle si no se marchaba. Odiseo, manteniendo la compostura bajo sus harapos, le advirtió con frialdad que había espacio para ambos y que no provocara la ira de un anciano. Pero el conflicto atrajo la mirada de Antínoo, quien, aburrido y sediento de crueldad, vio en la disputa el entretenimiento perfecto. Con una carcajada, llamó a los demás pretendientes y ofreció un premio: el ganador se llevaría un vientre relleno de sangre y grasa asada, además del monopolio absoluto para mendigar en el palacio.
