La Odisea
La Odisea 80 Navegamos sin interrupción seis días con sus noches, y al séptimo llegamos a Telépilo de Lamos, la excelsa ciudad de Lestrigonia, donde el pastor, al recoger su rebaño, llama a otro que sale en seguida con el suyo. Allí un hombre que no durmiese, podría ganar dos salarios: uno, guardando bueyes: y otro, apacentando blancas ovejas. ¡Tan inmediatamente sucede al pastor del día el de la noche!