La Odisea
La Odisea 425 —Me jacto de haber nacido en Sidón, que abunda en bronce, y soy hija del opulento Aribante. Robáronme unos piratas tafios un dÃa que volvÃa del campo y, habiéndome traÃdo aquÃ, me vendieron al amo de esta morada, quien les entregó un buen precio.
430 DÃjole a su vez el hombre que con ella se habÃa unido secretamente:
431 —¿QuerrÃas volver a tu patria con nosotros, para ver la alta casa de tu padre y de tu madre y a ellos mismos? Pues aún viven y gozan fama de ricos.
434 La mujer le respondió con estas palabras:
435 —Asà lo hiciera si vosotros, oh navegantes, os obligaseis de buen grado y con juramento a conducirme sana y salva a mi patria.
437 Asà les habló; y todos juraron, como se lo mandaba. Tan pronto como hubieron acabado de prestar el juramento, la mujer les dirigió nuevamente el habla y les dijo: