Los Miserables - Parte 3
Los Miserables - Parte 3 - ¡Alto ahÃ! -dijo-. No saldréis por la ventana, sino por la puerta. Es menos perjudicial. Sois siete, nosotros somos quince. No riñáis como principiantes. Sed buenos muchachos.
Bigrenaille sacó una pistola que llevaba oculta bajo la camisa, y la puso en la mano de Thenardier, diciéndole al oÃdo:
- Es Javert. Yo no me atrevo a disparar contra ese hombre. ¿Te atreves tú?
- ¡Por supuesto! -respondió Thenardier.
- Entonces, dispara.
Thenardier cogió la pistola y apuntó a Javert.
Este, que se hallaba a tres pasos, lo miró fijamente, y se contentó con decirle:
- No tires, te va a fallar.
Thenardier apretó el gatillo; el tiro no salió.
- ¡Te lo dije! -exclamó Javert.
- ¡Eres el emperador de los demonios! -gritó Bigrenaille, tirando su garrote al suelo-. Yo me rindo.
- ¿Y vosotros? -preguntó Javert a los demás.
- También.
Javert dijo con calma: