Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 - Esta mañana vi dos gorriones dándose picotazos; esta noche me enfrenta una mujer rabiosa. Todo esto es mal presagio. ¡Vámonos!
Y se fueron.
Al marcharse, Montparnasse murmuró:
- Si hubieran querido, yo le habrÃa dado el golpe de gracia.
Babet respondió:
- Yo no aporreo a una dama.
Al final de la calle se detuvieron y entablaron, en voz sorda, este diálogo enigmático:
- ¿Dónde vamos a dormir esta noche?
- Bajo ParÃs.
- ¿Tienes la llave de la reja, Thenardier?
- ¡Qué pregunta!
Eponina, que no separaba de ellos la vista, les vio tomar el camino por donde habÃan venido. Después se levantó y se arrastró detrás de ellos arrimada a las paredes de las casas. Los siguió hasta el boulevard. Allà se separaron, y se perdieron en la oscuridad como si se fundieran en ella.