Los Miserables - Parte 4
Los Miserables - Parte 4 - ¡Ah! ¿Tendréis una posición? ¿Una fortuna hecha? ¿Cuánto ganáis en vuestro oficio de abogado?
- Nada -dijo Marius con una especie de firmeza y de resolución casi feroz.
- ¿Nada? ¿No tenéis para vivir más que las mil doscientas libras que os envío?
Marius no respondió. El señor Gillenormand continuó:
- Entonces ya comprendo. ¿Es rica la joven?
- Como yo.
- ¡Qué! ¿No tiene dote?
- No.
- ¿Y esperanzas?
- Creo que no.
- ¡Enteramente desnuda! ¿Y qué es su padre?
- No lo sé.
- ¿Y cómo se llama?
- La señorita Fauchelevent.
- Pst -dijo el viejo.
- ¡Señor! -exclamó Marius.
El señor Gillenormand prosiguió como quien se habla a sí mismo: