Los Miserables - Parte 5
Los Miserables - Parte 5 De repente se levantó. Caminó con paso firme hacia la pared, rechazó a Marius y al médico que querían ayudarle, descolgó el crucifijo que había sobre su cama, volvió a sentarse como una persona sana, y dijo alzando la voz y colocando el crucifijo sobre la mesa:
- He ahí al Gran mártir.
Después sintió que su cabeza oscilaba, como si lo acometiera el vértigo en la tumba, y quedó con la vista fija. Cosette sostenía sus hombros y sollozaba, procurando hablarle.
- ¡Padre! No nos abandonéis. ¿Es posible que no os hayamos encontrado sino para perderos?
Hay algo de titubeo en el acto de morir. Va, viene, se adelanta hacia el sepulcro y se retrocede hacia la vida. Jean Valjean después del síncope, se serenó, y recobró casi una completa lucidez. Tomó la mano de Cosette y la besó.
- ¡Vuelve en sí, doctor, vuelve en sí! -gritó Marius.