Nuestra Señora de París
Nuestra Señora de París Está el París de Catalina de Médicis, en las Tullerías,[47] y el París de Enrique II, en el Ayuntamiento, dos edificios todavía de muy buen gusto; el París de Enrique IV, en la plaza Royale: fachadas de ladrillo con esquinas de piedra y tejados de pizarra, casas tricolores; el París de Luis XIII, en el Val-de-Grâce: una arquitectura aplastada y rechoncha, bóvedas en forma de asa de cesto, algo como barrigudo en las columnas y como jorobado en la cúpula; el París de Luis XIV, en los Inválidos: grande, rico, dorado y frío; el París de Luis XV, en Saint-Sulpice: volutas, lazos, nubes, fideos y escarolas, todo en piedra; el París de Luis XVI, en el Panteón: San Pedro de Roma mal copiado (el edificio ha sido torpemente comprimido, lo cual no ha mejorado sus líneas); el París de la República, en la Escuela de Medicina: un mediocre estilo griego y romano que se parece al Coliseo o al Partenón como la constitución del año III a las leyes de Minos (lo llaman en arquitectura «estilo mesidor»); el París de Napoleón, en la plaza Vendôme: este es sublime, una columna de bronce hecha con cañones; el París de la Restauración, en la Bolsa: una columnata extremadamente blanca que sustenta un friso extremadamente liso; el conjunto es cuadrado y costó veinte millones.