Nuestra Señora de París
Nuestra Señora de París El arcediano volvió a su celda estupefacto, comprendiendo por fin qué clase de personaje era el compadre Tourangeau y recordando este pasaje del cartulario de Saint-Martin de Tours: Abbas beati Martini, SCILICET REX FRANCIAE, est canonicus de consuetudine et habet parvam praebendam quam habet sanctus Venantius et debet sedere in sede thesaurarii.[67]
Decían que desde esta época el arcediano mantenía frecuentes conferencias con Luis XI, cuando su majestad venía a París, y que el crédito de don Claude hacía sombra a Olivier el Gamo y a Jacques Coictier, el cual, conforme a su estilo, trataba muy rudamente al rey por ello.