Nuestra Señora de París
Nuestra Señora de París De pronto, en plena discusión entre la señorita Mercancía y doña Nobleza, en el momento en que maese Trabajo pronunciaba este verso mirífico:
¡Jamás vi en los bosques fiera más triunfal!
la puerta reservada del estrado, tan inoportunamente cerrada hasta entonces, se abrió más inoportunamente todavía, y la sonora voz del ujier anunció con brusquedad:
—Su eminencia el cardenal de Borbón.