Nuestra Señora de París

Nuestra Señora de París

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Señorías —exclamó (en francés, pues aquello no estaba escrito en el cartapacio)—, Satán se encuentra involucrado hasta tal punto en este asunto que hete aquí que asiste a nuestros debates y se mofa de su majestad. ¡Mirad!

Charmolue señaló con la mano a la cabrita, la cual, viéndolo gesticular, había creído que venía a cuento hacer otro tanto y, sentada sobre su trasero, imitaba lo mejor que podía, con las patas delanteras y su cabeza barbuda, la pantomima patética del procurador del rey en la jurisdicción eclesiástica. Era, como recordamos, una de sus habilidades más graciosas. Este incidente, esta última «prueba», causó un gran efecto. Le ataron, pues, las patas a la cabra y el procurador del rey retomó el hilo de su elocuente discurso.

Aquello era interminable, pero la peroración fue excepcional. He aquí la última frase; añádase la voz engolada y el gesto jadeante de maese Charmolue:





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker