Nuestra Señora de París

Nuestra Señora de París

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

»Así pues, te denuncié. Y a partir de entonces empecé a asustarte cuando me veías. El complot que tramaba contra ti, la tormenta que fraguaba sobre tu cabeza escapaba de mí en amenazas y en relámpagos. Sin embargo, todavía vacilaba. Mi proyecto presentaba aspectos horribles que me hacían retroceder.

»Tal vez habría renunciado, tal vez mi repugnante idea se habría secado en mi cerebro sin llegar a fructificar. Yo creía que siempre dependería de mí seguir o detener el proceso. Pero todo mal pensamiento es inexorable y quiere convertirse en un hecho; allí donde yo me creía todopoderoso, la fatalidad era más poderosa que yo. ¡Fue ella, ay, quien te capturó y te entregó al engranaje terrible de la máquina que yo había construido tenebrosamente…! Escucha, estoy terminando.

»Un día…, otro espléndido día de sol…, pasó ante mí un hombre al que oí pronunciar tu nombre, riendo, con lujuria en los ojos… ¡Maldición! Lo seguí. El resto ya lo sabes.

El sacerdote se calló. La joven solo acertó a decir una palabra:

—¡Oh, Phoebus!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker