Nuestra Señora de ParÃs
Nuestra Señora de ParÃs El capitán estaba tan seguro de que el asunto de Esmeralda estaba liquidado que las palabras de Flor de Lis le impresionaron muy poco. No obstante, le hizo un par de preguntas.
—¿Cómo se llama esa bruja?
—No lo sé —respondió ella.
—¿Y qué dicen que ha hecho?
Ella encogió una vez más sus blancos hombros.
—No lo sé.