Nuestra Señora de París

Nuestra Señora de París

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En uno de esos momentos vio de pronto abrirse misteriosamente la puerta vidriera del balcón, cuya balaustrada de piedra se recortaba por encima de su cabeza. La frágil puerta de cristal dejó paso a dos personas, tras las cuales se cerró sin hacer ruido. Eran un hombre y una mujer. No sin dificultad, Quasimodo consiguió identificar al hombre como el apuesto capitán, y a la mujer como la joven dama a la que había visto por la mañana dar la bienvenida al oficial desde lo alto de ese mismo balcón. La plaza estaba totalmente a oscuras, y una doble cortina carmesí que había caído tras la puerta vidriera al cerrarse esta prácticamente no dejaba llegar al balcón la luz de la estancia.

El joven y la muchacha, por lo que podía deducir nuestro sordo, que no oía una sola palabra de lo que decían, parecían abandonarse a una muy tierna conversación. La joven había permitido al oficial que la rodeara con su brazo y se resistía dulcemente a ser besada.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker