Nuestra Señora de ParÃs
Nuestra Señora de ParÃs —Hijos —decÃa a su auditorio el duque de Egipto, hablando en falsete—, las brujas de Francia van al aquelarre sin escoba, grasa ni montura, solo con algunas fórmulas mágicas. Las brujas de Italia tienen siempre un macho cabrÃo que las espera a la puerta. Y todas deben salir por la chimenea.
La voz del joven bribón con armadura completa dominaba el guirigay: