Nuestra Señora de ParÃs
Nuestra Señora de ParÃs —Dios os guarde, mis buenos amigos flamencos. Id a descansar un poco. La noche avanza y estamos ya más cerca de la mañana que de la noche.
Los dos se retiraron, y al llegar a sus aposentos bajo la escolta del capitán de la Bastilla, Coppenole le dijo a Guillaume Rym:
—¡Estoy harto de ese rey que tose! He visto a Carlos de Borgoña borracho y no era tan malvado como Luis XI enfermo.
—Maese Jacques —repuso Rym—, es que a los reyes les sienta mejor el vino que la tisana.