Nuestra Señora de París

Nuestra Señora de París

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Hija mía! ¡Hija mía! —decía—. ¡Tengo a mi hija! ¡Está aquí! Dios me la ha devuelto. ¡Eh, venid todos! ¡Hay alguien ahí para ver que tengo a mi hija! ¡Señor Jesús, qué guapa es! Me habéis hecho esperar quince años, Dios mío, pero ha sido para devolvérmela más guapa… Entonces, ¡las egipcias no se la habían comido! ¿Quién había dicho tal cosa? ¡Mi niñita! ¡Mi niñita! ¡Bésame! ¡Qué buenas son las egipcias! ¡Quiero a las egipcias…! ¿Eres tú de verdad? Claro, por eso me daba un vuelco el corazón cada vez que pasabas por aquí. ¡Y yo que lo confundía con odio! Perdóname, Agnès, perdóname. Te parecía muy mala, ¿verdad? Te quiero… ¿Todavía tienes aquella señal en el cuello? Veamos… Sí, sigues teniéndola. ¡Eres preciosa! He sido yo quien os ha hecho esos ojazos, ¿sabéis, señorita? Bésame. Te quiero. Me da igual que las otras madres tengan hijos, ahora no me preocupan lo más mínimo. Que vengan, si quieren. Aquí está la mía. Qué cuello, qué ojos, qué cabellera, qué manos tiene. ¡A ver quién encuentra algo más bello! ¡Ah, esta tendrá muchos pretendientes, os lo digo yo! He llorado quince años. Toda mi belleza se ha ido en ese tiempo, y la ha adquirido ella. ¡Bésame!




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker