El hombre mediocre
El hombre mediocre La mejor prueba de ello —que los ignorantes suelen dictar contra la ciencia— la encontramos en los hombres de más elevada mentalidad y de cultura mejor disciplinada; es frecuente en ellos, al entrar en la ancianidad, un cambio radical de opiniones acerca de los más altos problemas filosóficos, a medida que decaen las aptitudes originariamente definidas durante la edad viril.