El hombre mediocre

El hombre mediocre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Archiveros y papelistas se confabulan para encelar el fervor de los ingenuos y captar la confianza de los rutinarios. Plutarquillos bien rentados transforman en miel su acíbar, quintaesenciando en alabanzas sus vinagres más crónicos, como si hipotecaran su ingenio descontando prebendas futuras. Rellenan con vanos artilugios la oquedad del tonto, sin sospechar la insuficiencia de la tramoya. Ni el pavo parece águila ni corcel la nula: se les reconoce al pasar, viendo su moco eréctil u oyendo el chacoloteo de su herradura.

Su gravitación negativa seduce a los caracteres domesticados: no piensan, no roban, no oprimen, no sueñan, no asesinan, no faltan a misa, ¿qué más? Cuando las facciones forjan al Fénix, lo encumbran como su símbolo perfecto. Poseen cosméticos para sus fisonomías arrugadas: la grandílocua rancidez de programas a cuyo pie buscaríase de inmediato la firma de Bertoldo, si los vastos soponcios no traslucieran prudentes reticencias de Tartufo. Es preferible que estén cuajados de vulgaridades y escritos en pésimo estilo; gustan más a la clientela.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker