La Simulación en la lucha por la vida
La Simulación en la lucha por la vida En otras formas de delincuencia profesional la simulación es llevada a sus extremos. Los parásitos sociales, cuyas formas tÃpicas estudiaron Massart y Vandervelde, suelen simular el desempeño de alguna función útil, que en realidad no efectúan. TÃpico es el cafsten, repugnante entre todos los parásitos, especialista en la trata de blancas; sabido es que simula ser un protector de sus vÃctimas, haciendo creer a las más incautas que gracias a él se ven libres de presuntas persecuciones de la autoridad.
Creemos suficientemente demostrado nuestro principio general: a cada modalidad de lucha por la vida la astucia humana adapta una forma especial de simulación. SerÃa interminable la lista si quisiéramos presentar un ejemplo de cada una de esas formas; siendo numerosÃsimas las condiciones individuales de la lucha, también deben serlo las estrategias que el hombre utiliza para ofender y defenderse.
Fácil serÃa volver la oración por pasiva reuniendo en un solo golpe de vista todos los fenómenos inversos a los que hemos observado. LlegarÃamos a formular esta regla: el hombre menos apto para simular está más expuesto a sucumbir en la lucha por la vida.
