La Simulación en la lucha por la vida
La Simulación en la lucha por la vida En suma: en la composición del carácter individual, considerado como el instrumento psicológico de la conducta, intervienen los diversos elementos de la actividad mental; el predominio de alguno sobre los demás produce tipos que pueden clasificarse como sensitivos, intelectuales y volitivos.
Nos hemos detenido en el precedente análisis para decir con más firmeza que esas clasificaciones de los elementos del carácter no pueden servir como base para el estudio clínico de los caracteres humanos. En la realidad, los hechos revisten otro aspecto: una o varias cualidades especiales predominan sobre las demás, caracterizando la personalidad. Un intelectual, un sensitivo, un activo, son la materia prima del hombre de carácter, pero esa materia se elabora y modela según la cualidad predominante en la conducta; el activo podrá ser ambicioso, avaro, cobarde, temerario o simulador. Lo mismo ocurrirá con el intelectual y con el sensitivo.
Pero sea cual fuere el tipo psicológico de cada individuo, no es igualmente intensa la conducta de todos en la lucha por la vida; además de las diferencias cualitativas tenemos las diferencias intensivas. Conviene fijar con precisión este problema, esencial para el asunto que estudiamos.
