La Simulación en la lucha por la vida
La Simulación en la lucha por la vida También podrÃamos citar muchos polÃticos, reputados por su elocuente retórica electoral, cuya caracterÃstica es defender siempre los candidatos del partido que está en el gobierno; si llegan a turnarse diversos partidos, ellos simulan en los diversos casos la misma sinceridad y ardoroso entusiasmo, lo que les vale magnÃficos triunfos en la lucha por la existencia.
Abreviaremos esta página poco simpática; la pluma no encuentra en ella inspiraciones, ni el carácter ejemplos. Estos simuladores serviles producen nefastos efectos sociales; quien quiera medir la perniciosa acción de los que asà sobreviven y triunfan en la concurrencia social, lea las páginas brillantes que Sergi les dedica en el capÃtulo «Siervos y serviles» de sus estudios sobre las degeneraciones humanas.
Hemos dicho que existen dos grupos de factores esenciales. Los mesológicos, propios del ambiente, producen el simulador adquirido; los orgánicos, propios del temperamento individual, caracterizan al simulador congénito. Asà como hay mentirosos, valientes, avaros, ambiciosos que lo son por temperamento y a pesar de todos los obstáculos que el medio puede oponer a su peculiaridad psicológica, asà hay también simuladores natos, en quienes predomina el factor orgánico en la determinación de la tendencia a simular.
