MarÃa
MarÃa —SÃ: ¿por qué me lo preguntas ahora?
—Porque no he podido hacerlo antes.
—¿Y qué interés tienes en saberlo?
—¿Te instó él a que le pagaras la visita?
—SÃ.
—Irás a pagársela, ¿no?
—Seguramente.
—El te quiere mucho, ¿no es as�
—Asà lo he creÃdo siempre.
—¿Y lo crees todavÃa?
—¿Por qué no?
—¿Lo quieres como cuando estábais ambos en el colegio?
—SÃ; pero ¿por qué hablas hoy de esto?
—Es porque yo quisiera que tú fueses siempre su amigo, y que él siguiese siéndolo tuyo… Pero tú no le habrás contado nada.
—¿Nada de qué?
—Pues de eso.
—¿Pero de qué cosa?
—Si sabes qué es lo que digo… No le has dicho ¿no?
Yo me complacÃa en la dificultad que ella encontraba para preguntarme si habÃa hablado de nuestro amor a Carlos, y le respondÃ:
—Es la primera vez que no te entiendo.