Harry Potter y el legado maldito
Harry Potter y el legado maldito —Claro —respondió Scorpius, acomodándose para darle espacio—. Aunque... supongo que ya sabes lo que dicen de mÃ. "El hijo del Señor Tenebroso", el "descendiente maldito". —Hizo una pausa y le sonrió, sarcástico—. Aunque tengo nariz, eso deberÃa contar, ¿no?
Albus se rió, una risa sincera y fuerte. Era la primera vez que se sentÃa relajado en todo el trayecto. Tal vez, pensó, habÃa más en común entre él y el "hijo del enemigo" que con cualquier otro.
—Dicen tantas cosas de todos nosotros —dijo Albus encogiéndose de hombros—. Pero ¿qué importa lo que digan?
Rose entró al compartimento justo en ese momento, su mirada era de desaprobación absoluta. La postura de Albus, quien normalmente buscaba la aprobación de su prima, cambió radicalmente. La presencia de Scorpius le daba una nueva fuerza.
—Albus, vámonos. No creo que necesites... —se detuvo, mirando a Scorpius con desdén.
—No, Rose, me quedaré aquà —respondió Albus con firmeza. Observó cómo su prima levantaba una ceja, claramente molesta—. No tienes que quedarte si no quieres.
—Bien, como quieras —contestó ella con un tono mordaz antes de salir del compartimento, dejando a los dos chicos solos.
