De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito El divino Gautama, el Buda, dijo: «El que se entrega a la vanidad y no a la meditación, olvidando el verdadero propósito de la vida y aferrándose a los placeres, con el tiempo llegará a envidiar a aquel que ha practicado la meditación», e instruyó a sus discípulos en las siguientes «cinco grandes meditaciones»:
La primera meditación es la meditación sobre el amor, mediante la cual tu corazón se adapta para que anheles la prosperidad y el bienestar de todos los seres, incluyendo la felicidad de tus enemigos.
La segunda meditación es la meditación sobre la compasión, en la que concentras tus pensamientos en todos los seres que se encuentran afligidos y, en tu imaginación, representas con intensidad tus penas y ansiedades para despertar en tu alma una profunda compasión por ellos.
La tercera meditación es la meditación sobre la alegría, en la que concentras tus pensamientos en la prosperidad de los demás y te regocijas con su felicidad.
La cuarta meditación es la meditación sobre la impureza, en la que consideras las consecuencias malignas de la corrupción, los efectos del pecado y de las enfermedades, así como lo trivial que resulta a menudo el placer momentáneo y lo fatales que son sus consecuencias.