De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito El hombre regido por el ego, y no por un principio, cambia de parecer el mismo dÃa que sus comodidades egoÃstas se ven amenazadas. Como está muy inmerso en la defensa y protección de sus propios intereses, considera legal cualquier medio del que pueda valerse para lograr su fin. No hace más que planear la manera de protegerse de sus enemigos y, como es demasiado egocéntrico, no puede percibir que él mismo es su propio enemigo. La tarea de alguien asà siempre se desmorona, ya que está alejada de la Verdad y el poder. Todo esfuerzo basado en el ego se extingue y únicamente perdura la labor que está cimentada sobre un principio indestructible.