De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Quien se mantiene en sus principios es un individuo tranquilo, intrépido y seguro de sí mismo, sea cual sea la circunstancia. Cuando llega la hora en que tiene que decidir entre la Verdad y sus comodidades personales, renuncia a éstas y permanece firme. Incluso aunque su vida se viera en peligro por defender estos principios, nadie podría hacerlo cambiar de idea o disuadirlo. El hombre que está dominado por el ego piensa que la pérdida de sus riquezas, sus comodidades o su vida son las mayores calamidades que le pueden ocurrir. En cambio, el hombre de principios considera que los incidentes que podrían llevarlo a una pérdida similar son poco menos que insignificantes, porque piensa que no se pueden comparar con las importantes pérdidas del carácter o de la Verdad. El único hecho que él puede considerar una desgracia es la renuncia a la Verdad.
Los momentos de crisis determinan quiénes son los súbditos de la oscuridad y quiénes son los hijos de la Luz. En estas etapas de desastre amenazador, de ruinas y de persecución, se separan las ovejas de las cabras y salen a la luz los seres de poder ante la reverente mirada de las eras futuras.