De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Está bien que el orgulloso, el ambicioso y el egoísta sufran la derrota, la humillación y la desgracia; que pasen por el fuego abrasador de la aflicción. Sólo así el alma caprichosa podrá reflejar el enigma de la vida; únicamente así su corazón podrá suavizarse y purificarse, preparándose para recibir la Verdad.
Si el aguijón de la angustia penetra en el corazón del amor humano, si la soledad, la tristeza y el abandono nublan el alma de la amistad y de la confianza, entonces el corazón se dirige hacia refugio del Amor a lo Eterno y encuentra descanso en su tranquila paz. Quien conquiste este Amor no sufrirá rechazos inconsolables, la angustia y la tristeza no le asediarán, y nunca será abandonado a la oscura hora de la verdad.
Sólo el corazón enmendado por el dolor podrá distinguir la gloria del Amor Divino; y sólo podrá percibir y comprender la imagen de lo celestial cuando elimine los residuos muertos y los mensajes de la ignorancia y el ego.
Nada, excepto el Amor que no busca gratificación o recompensa personal, que no hace distinciones y que no deja penas tras de sí, puede ser llamado divino.