Daisy Miller
Daisy Miller —Señorita Miller, tendré el honor de presentarle a una persona capaz de informarle sobre mi —y sonrió pensando en su propia tÃa.
—¡Oh, bien! Ya iremos cualquier dÃa —dijo Daisy, devolviendo la sonrisa a Winterbourne.
Y, sin añadir más, abrió su sombrilla y echó a andar al lado de Eugenio.
Winterbourne quedó parado, en pie, viéndola marchar, moviendo airosamente su falda. Le pareció que tenÃa el aire de una princesa.