El Americano
El Americano —Y es que la parte ridÃcula que tiene —dijo— es que, evidentemente, va usted a ser tan feliz como si se casara con la señorita Smith o la señorita Thompson. A esto le llamo yo una brillante boda para usted, pero recibe la brillantez sin pagar a cambio ningún impuesto. En estas cosas se suele tener que llegar a un compromiso, pero usted aquà lo tiene todo, y nada desplaza a nada. Además, va a ser brillantemente feliz.
Newman le dio las gracias por su manera amable y alentadora de decir las cosas; ninguna mujer podÃa animar o desanimar mejor que ella. Tristram tenÃa un modo distinto de decir las cosas; su esposa le habÃa llevado a visitar a madame de Cintré, y dio un informe de la expedición.